Elegir un material para pintar una fachada precisa de una consideración previa basada en dos aspectos clave:  El material del muro y La zona geográfica.

 Dicho esto, conviene tener en cuenta que:

• En muros estucados se debe de usar una pintura de terminación mate, que tienen buen poder cubridor, buena adherencia, fácil aplicación, secado rápido y terminación homogénea.

• Si por el contrario encontramos una fachada de madera, se puede aplicar un barniz marino o impregnante, porque son resistente a la intemperie, de fácil aplicación, gran rendimiento y excelente elasticidad.

• Para pintar una casa de ladrillo caravista se puede usar un látex brillante que no deje pasar el agua pero sí el calor. También hay productos especiales para revestimientos de ladrillos que resaltan el color rojo del material haciéndolo más intenso.

Todos los colores de Fachadas Quimo son resistentes a la luz por su componente mineral. Además, según el producto, Quimo garantiza 10 a 15 años según el produco y los colores.

Algunos consejos para pintar tu Fachada:

• La pintura acrílica es la que más se utiliza para las fachadas. Es microporosa, resistente a los rayos UVA y, además, seca rápidamente. La pintura mate es la que mejor se adapta a superficies de cemento y hormigón.

• En primer lugar eliminaremos posibles restos de suciedad de la fachada con un cepillo de púas y cubriremos el zócalo con un protector de plástico para no manchar.

• Con ropa cómoda y adecuada para trabajar comenzaremos a pintar el borde del zócalo con una brocha de cerdas sintéticas. Este tipo de brochas, debido a su mayor rigidez, impregnan con mayor facilidad superficies rugosas y con relieve.

• A continuación, daremos una pasada de rodillo vertical en la fachada y luego repartiremos la pintura horizontalmente, con movimientos lentos, cubriendo bien las irregularidades. Es conveniente extender una capa espesa de pintura y respetar el tiempo de secado establecido por el fabricante entre ambas manos.