Una de las formas más económicas de darle color a tu vida y cambiar el estilo de un ambiente es pintando. Ahora bien; recuerda que las paredes no son lo único que puedes pintar. Una mesa, sillas o un escritorio pintado de otro color puede hacer que tu hogar se vea completamente diferente, y solo por el precio de una lata de pintura y unas brochas.

Además, pintar un mueble también es una buena manera de renovarlo, especialmente si ya estaba empezando a mostrar marcas del tiempo. Aunque pintar un mueble es bastante fácil, asegúrate de seguir estos pasos para que el nuevo terminado sea de buena calidad y dure años.

Pintura para madera o pintura para madera acrílica Quimo

La pinturas para madera (o acrílicas) son una gran opción a la hora de realizar manualidades en madera. A su resistencia se une también la cualidad de permitir que la madera respire, permitiendo la evaporación de la humedad. El látex es una pintura muy fácil de limpiar, por lo  que es genial para muebles u otro tipo de manualidades que tengan riesgo de ensuciarse. Sin embargo, la pintura es muy difícil de remover y, en algunas superficies, no es lo suficientemente duradero.